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martes, 28 de marzo de 2017

DESARROLLO DEL PENSAMIENTO PROPUESTO POR JEAN PIEGET

Etapas del desarrollo cognitivo

Desarrollado por: Jean Piaget (1896-1980)

Piaget fue un biólogo suizo, considerado como una de las mentes más creativas del siglo XX. Su trabajo, basado en la observación, el razonamiento y la investigación, describe la evolución o el desarrollo del niño en términos del pensamiento, la construcción y la adquisición del conocimiento. A su enfoque se le conoce como psicología evolutiva o genética, pues describe una serie de períodos con características cualitativamente diferentes entre sí. Dichos períodos sensitivos condicionan los efectos que tienen las experiencias educativas sobre el desarrollo del alumno.

Descripción:
Para la psicología evolutiva, el desarrollo del niño a través del tiempo es lo que explica y a la vez limita el aprendizaje. Ciertos aprendizajes se dan en algunos momentos de la vida. Dichos aprendizajes no pueden acelerarse si no existe la maduración física o psicológica requerida. El desarrollo es un proceso gradual y ordenado; no es posible saltarse pasos.

"En varias ocasiones Piaget habló de su gran preocupación por la práctica de acelerar el desarrollo intelectual en los niños, contraria a la de facilitar su proceso natural." (Labinowicz, 1987). Esto es, que en vez de acelerar ciegamente al niño hacia períodos avanzados, Piaget recomienda que los maestros les den oportunidades para explorar al máximo el alcance de su pensamiento en un período dado, construyendo así una base más sólida para los períodos que siguen. Este tipo de exploración activa es lo que hace que los niños descubran sus propias limitaciones y busquen así nuevos caminos o métodos más efectivos para solucionar problemas.

Para Piaget el conocimiento es construido por el niño a través de la interacción de sus estructuras mentales con el ambiente. Ningún factor aislado puede explicar el desarrollo intelectual por sí mismo. Debe haber una combinación de factores como son:

Analizando lo expresado anteriormente, resulta evidente que es importante conocer el nivel de madurez o competencia cognitiva presentado por los alumnos a fin de que los maestros puedan acompañarlos en su aprendizaje. De esta manera podrán construir aprendizajes significativos por sí solos, es decir, podrán ser capaces de "aprender a aprender".

Para Piaget, "el pensamiento es la base en la que se asienta el aprendizaje" (Alonso, 1997). Tomando esta aseveración como punto de partida, es importante conocer cómo se van dando los procesos de pensamiento en los alumnos. Las etapas del desarrollo cognitivo o cognoscitivo ayudan a identificar las fases por las un niño pasa para desarrollar los procesos intelectuales de un adulto.

Antes de analizar cada una de las etapas, conviene establecer aspectos generales de éstas.
  • El paso de una etapa a otra es un cambio cuantitativo y también cualitativo. Los estadíos piagetianos suelen coincidir con adquisiciones y cambios en el comportamiento infantil observables por cualquier persona. 
  • Los rangos de edades representan promedios. Es de esperarse algunas desviaciones a estas normas, tanto en casos individuales como grupales.
  • Las adquisiciones cognitivas dentro de cada etapa no son productos intelectuales aislados, sino que guardan una estrecha relación, formando una estructura de conjunto. Por esto la aparición y el dominio de determinados contenidos van acompañados de la adquisición de otros por parte del individuo.
  • Cada etapa resulta de la precedente, incluyéndola como una estructura subordinada y prepara a la siguiente, integrándose después con ella.

Sugerencias prácticas para el salón de clase:
A pesar de que Piaget no fue educador, sino biólogo, y por lo tanto su enfoque no abarca todos los detalles de las aplicaciones escolares, muchos investigadores, pedagogos y educadores han retomado la psicología genética como un punto de partida para explicar los procesos de enseñanza.

"Las investigaciones piagetianas no indagan cómo se comportan los niños en condiciones de aprendizaje escolar, sino cómo van evolucionando sus esquemas y su conocimiento a lo largo de diferentes edades." (Carretero, 1993).

Piaget exploró las aplicaciones de su teoría en los aspectos de cognición, inteligencia y desarrollo moral. Muchas de sus investigaciones se basaron en el desarrollo de los conceptos lógicos y matemáticos. Su teoría ha sido aplicada extensamente a la práctica educativa y al diseño curricular, sobre todo en educación básica. El enfoque constructivista o constructivismo incorpora las enseñanzas de Piaget.

¿Qué enseñanzas deja la teoría de Piaget a los maestros?
De la postura de Piaget se pueden retomar aspectos importantes que influyen en el desarrollo del currículum y la planeación de la práctica docente: 
  • Considerar al alumno como un ser individual, único e irrepetible, con sus propias e intransferibles características personales.
  • Al mismo tiempo, considerar la existencia de caracteres generales comunes a un grupo de edad capaces de explicar la mayoría de las manifestaciones relevantes en este período, anticipando posibilidades y marcando imposibilidades; estableciendo posibles contenidos educativos e inclusive metodologías apropiadas. 
  • El individuo interactúa con el ambiente. Los seres humanos son producto de su construcción genética y de los elementos ambientales. 
  • Los alumnos darán diferentes explicaciones de la realidad dependiendo del período de desarrollo cognitivo en el que se encuentren. 
  • El desarrollo cognitivo se facilita si se proveen actividades y situaciones que involucren a los alumnos y requieran adaptación (por medio de la asimilación y la acomodación). 
  • Los materiales y las actividades de aprendizaje deben estar apropiados para la edad del niño, tomando en cuenta su capacidad de operaciones mentales o motrices, evitando así pedirles a los alumnos que lleven a cabo tareas que van más allá de su desarrollo cognitivo. 
  • Utilizar métodos de enseñanza que involucren activamente a los estudiantes y les presenten retos.

DETERMINANTES DE LA PERSONALIDAD

La personalidad está formada por una serie de características que utilizamos para describirnos y que se encuentran integradas mediante lo que llamamos el yo o "sí mismo" formando una unidad coherente.

Entre estas características se encuentra lo que en psicología se denominan rasgos (como agresividad, sumisión, sociabilidad, sensibilidad...); conjuntos de rasgos (como extroversión o introversión), y otros aspectos que las personas utilizan para describirse, como sus deseos, motivaciones, emociones, sentimientos y mecanismos para afrontar la vida.

Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad.

La personalidad a través del tiempo. Estabilidad y cambio
En buena parte, la personalidad está determinada por los genes, que nos proporcionan una gran variedad de predisposiciones. Pero el ambiente y las experiencias de la vida (padres, sociedad, amistades, cultura, etc.) se ocupan de moldear todas esas posibilidades en una dirección u otra. Por tanto, aunque podamos cambiar nuestra forma de ser, lo hacemos en base a esas características de personalidad con las que hemos venido al mundo.

Generalmente, existe una tendencia a comportarse a través del tiempo de una forma determinada, pero esto no quiere decir que una persona se comporte de ese modo en todos los casos. Por ejemplo, si decimos que una persona es introvertida, significa que lo es la mayor parte del tiempo, pero no en todas las ocasiones. Los estados de ánimo influyen también en el comportamiento, de modo que una persona puede variar en función de sus cambios de humor. Sin embargo, y como veremos más adelante, esta variabilidad es un indicio de buena salud psicológica (siempre que no sea extrema), ya que indica la existencia de una personalidad flexible, capaz de adaptarse a distintas situaciones.

La personalidad sana
La personalidad psicológicamente sana y equilibrada tiene las siguientes características:
  • Es flexible. Se trata de personas que saben reaccionar ante las situaciones y ante los demás de diversas formas. Es decir, poseen un repertorio amplio de conductas y utilizan una u otra para adaptarse a las exigencias de la vida, en vez de comportarse de un modo rígido e inflexible.
  • Lleva una vida más variada, realizando diversas actividades, en vez de centrar su vida alrededor de un mismo tema.
  • Es capaz de tolerar las situaciones de presión y enfrentarse a ellas y no se viene abajo ante las dificultades y contratiempos.
Su forma de verse a sí misma, al mundo y a los demás se ajusta bastante a la realidad.

Factores determinantes de la personalidad

Primeras experiencias sociales: El infante en la familia.

Tanto el papel del padre como el de la madre implican compromisos emocionales e involucrarse frecuente y directamente en el cuidado y crianza de los hijos.

La participación frecuente y positiva del padre con su hijo, a partir de la infancia, está directamente relacionada con el bienestar del niño y con su desarrollo social y cognoscitivo; la ausencia del padre puede afectar al niño de muchas formas. El modelamiento de las personalidades de los niños y las niñas, por parte de los padres, parece iniciarse desde una edad muy temprana. El elemento crítico para la formación de la confianza es un cuidado sensible, responsivo y consiente. 

Factores que intervienen en la determinación de la personalidad: 

a) El Desarrollo de la personalidad
La primera etapa del desarrollo social que Ericsson identificó es la confianza básica versus desconfianza básica. Esta etapa se inicia en la infancia y termina alrededor de los 18 meses. En estos primeros meses, los bebés desarrollan un sentido de confianza en las personas y objetos de su mundo. Necesitan desarrollar un equilibrio entre la confianza (que les permite establecer relaciones íntimas) y la desconfianza (que les permite protegerse). Si predomina la confianza, como debe ser, los niños desarrollan la virtud de la esperanza: la creencia de que pueden satisfacer sus necesidades y obtener lo que desean (Erikon, 1982). Si predomina la desconfianza, el niño considerará que el mundo es poco amistoso e impredecible y tendrá problemas para establecer relaciones.

De la misma forma que es imposible encontrar dos individuos que tengan la misma apariencia física, tampoco existen dos sujetos que tengan una personalidad idéntica. Incluso poco después del nacimiento, se pueden ya apreciar diferencias entre los individuos en sus reacciones motoras, sensoriales e incluso en las temperamentales. Estas diferencias se acentúan a medida que el niño va creciendo. A este proceso histórico y discriminativo se le denomina desarrollo de la personalidad. 

Para comprenderlo es necesario estudiar los condicionamientos biológicos del ser humano y los estímulos del medio ambiente. Este complicado y sutil proceso de interacción biológico-ambiental va configurando las diferentes personalidades y determinando en ellas la aparición de unos rasgos peculiares. Algunas características del desarrollo son la consecuencia de un entrenamiento deliberado por parte de los padres, pero la mayor parte de los rasgos de la personalidad son el resultado de un aprendizaje realizado por el propio sujeto mediante un proceso de tanteos y errores. Cuando un bebé se siente molesto por algo, manifiesta su malestar a través del llanto o de enojo, y si no consigue el objetivo que desea, cambia de táctica, así hasta conseguir lo que desea. Aquella conducta que le funcionó para lograr su objetivo, puede convertirla en un mecanismo habitual de comportamiento, es decir, en uno de sus rasgos característicos. 

Ahora bien, para que todos estos procesos evolutivos tengan lugar, es preciso que ciertas estructuras biológicas hayan llegado a un determinado nivel de madurez, Las llamadas teorías formales del desarrollo tienen por objeto el estudio de éstas y la construcción de leyes en relación con los cambios que tienen lugar en el desarrollo humano. 

El estudio del desarrollo de la personalidad puede hacerse desde un punto de vista puramente descriptivo y conductista exponiendo solamente cuáles son las formas típicas en cada una de las secuencias históricas o bien, por el contrario, planteándose el problema de averiguar cuáles son las estructuras subyacentes a cada secuencia de la evolución.

Un ejemplo del primer enfoque son los trabajos que sobre el desarrollo han realizado Gesell y colaboradores. Tras largo tiempo de observación sistemática del comportamiento de gran cantidad de lactantes y niños, Gesell estableció unas normas de desarrollo. Los trabajos de Gesell son de la máxima trascendencia e importancia a pesar de haber quedado voluntariamente circunscrito al mero establecimiento de normas para cada una de las secuencias del desarrollo. Gesell no ha teorizado o investigado acerca de las estructuras subyacentes a este desarrollo. Estudia, por ejemplo, las secuencias de aparición del lenguaje y marca unos patrones evolutivos, pero sin estudiar las estructuras subyacentes a estos procesos de adquisición, ni cuáles son sus factores determinantes.

Por el contrario, las teorías formales del desarrollo especulan acerca de las estructuras o procesos subyacentes más que sobre manifestaciones externas de los mismos. Describen cómo evoluciona la relación del individuo con su medio, las estructuras que utiliza y los estados a través de los cuales estas estructuras emergen y se desarrollan. Entre las teorías formales más importantes se encuentra la de Freud.

Recordemos que Freud concebía el desarrollo a través de tres periodos: oral, anal y genital. Estos periodos representan para Freud fases o estadios de valor universal, manifestados por descargas de energía sexual a través de los cuales se configura la personalidad del individuo. Concomitantemente con la energía gradual de estas formas de manifestación de la libido, se produce una progresión evolutiva que, partiendo del principio del placer y de los procesos primarios –es decir, de los principios de gobierno de la conducta a través de la experiencia-, llega hasta el principio de la realidad y los procesos secundarios, asociados éstos a la formación de las estructuras denominadas Yo y Superyó. La teoría freudiana del desarrollo de la personalidad contiene todos los elementos esenciales inherentes a este tipo de teorías. Los principios básicos teoréticos son: los tres estadios psicosexuales, los procesos secundarios y primarios, el Ello y los instintos, el Yo y el Superyó. Estas estructuras y procesos se agrupan en el principio del placer y de la realidad, postulándose una organización particular de los elementos de la personalidad que determinan sus mutuas interrelaciones.

b) Factores biológicos y personalidad
Si el hombre es un ser biológico compuesto por tejidos orgánicos, no debe sorprendernos por lo tanto que su conducta esté en parten relacionada con su anatomía y su fisiología.

Características somáticas y funcionales
Aspectos somáticos que tienen una evidente repercusión en la aparición de rasgos de la personalidad: la, el corpulencia atractivo físico, el estado general de salud y la existencia de defectos sensoriales o motores, pueden ser importantes factores moldeadores de la personalidad.

Glándulas endocrinas
Mientras las glándulas endocrinas funcionen normalmente no se ponen de manifiesto modificaciones de la personalidad, a excepción de las que se producen a consecuencia del comienzo o final del funcionamiento de las gónadas que dan lugar a la aparición de los periodos denominados pubertad y menopausia, en los que es característica la aparición de importantes modificaciones de la personalidad. Pero cuando estas glándulas se alteran por alguna lesión o enfermedad, se perturba su funcionamiento, se modifica el equilibrio químico de la sangre y aparecen cambios de personalidad que pueden llegar incluso a ser definitivos.

Drogas y enfermedades
La presencia de ciertas drogas y en el organismo puede producir cambios de personalidad pasajera o permanente. También las infecciones pueden ocasionar cambios en la personalidad a causa de que algunos de los virus y bacterias que los producen atacan el sistema nervioso central. Los tumores y lesiones cerebrales subsiguientes a accidentes craneales pueden dar lugar a notables modificaciones de la personalidad.

c) Factores ambientales y personalidad
Dentro de los límites impuestos por los condicionamientos biológicos el desarrollo de la personalidad está mucho más influido por las reacciones de los demás hacia el individuo y por las suyas propias hacia los demás, que por cualquier otro factor. Antropólogos culturales han hecho mucho hincapié en lo que ellos llaman “molde socio-cultural”. Estas influencias socio-culturales comienzan desde que el niño nace y continúan ejerciéndose durante toda la vida.

Hogar y relaciones familiares
La influencia del ambiente familiar sobre los niños y adolescentes es extraordinaria. Durante los dos primeros años de vida es prácticamente la única existente. El niño establece sus primeros contactos con el ambiente a través de sus padres y de las personas que se encargan de cuidarlo. Las actitudes y conducta de éstos son de extraordinaria importancia para el desarrollo de la personalidad del niño. Baldwin, Kalhorn y Breese en investigaciones realizadas bajo los auspicios del Fels Research Institute, han sugerido tres dimensiones independientes para describir la conducta de los padres hacia los niños:

Aceptación - Rechazo
Posesión - Desprendimiento
Democracia - Autocracia

La primera dimensión está en relación con el grado de afecto dirigido hacia el niño. Si los padres no le demuestran afecto, pueden provocar el desarrollo de rasgos de introversión; el pequeño se refugiará en su fantasía, en la cual quizás encuentre las satisfacciones que le niega la vida real. Cuando la falta de afecto es muy acusada, incluso se pueden producir graves perturbaciones

La dimensión posición-desprendimiento está en relación con el grado de sobreprotección que recibe el niño en lo tocante a los peligros exteriores y a las situaciones traumáticas. Una sobreprotección excesiva facilitará la eclosión (aparición), de una personalidad débil y excesivamente dependiente. En el polo opuesto, dejando al niño sin ninguna protección frente a los traumas puede darse lugar a la aparición de una personalidad dura y excesivamente autonómica.

La dimensión democracia-autocracia hace referencia a la amplitud con que el niño puede participar en las actividades familiares. Actitudes demasiado autocráticas implican el manejo del niño con criterios puramente dictatoriales, haciendo caso omiso de sus propias necesidades. En una revisión del problema de los padres autoritarios llevada a cabo por B.R. Mc Candless, este autor llega a las siguientes conclusiones: a) Es más difícil modificar la conducta del niño de padres autoritarios, ya que ha adquirido una formas de responder standard y le resulta difícil aprender cosas nuevas. b) El niño, al igual que sus padres, tiende más a menudo a ser autoritario y a tener más hostilidad latente que los niños que se educan con unos padres democráticos. c) El niño de padres autoritarios tiende a ser rígido y a reaccionar de forma tajante y dicotomizada: verdad-mentira; sí-no, bueno-malo, etc.

Si el ambiente familiar es de equilibrio, confianza mutua, respeto a cada miembro del grupo y hay suficiente seguridad económica y emocional, la personalidad del niño se moldeará de forma mucho más armónica que si en el ambiente hay discusiones, celos, desavenencias, falta de lealtad, inseguridad económica o si el matrimonio está separado. Un control exagerado es represivo y el niño tenderá a ser más dependiente e inhibido. Poco control puede determinar que el niño se aproveche de todas las circunstancias y no tenga respeto por las normas que siempre deben regir la conducta de todo individuo.

CAUSAS DEL OLVIDO Y MÉTODOS PARA MEJORAR LA MEMORIA

Son muy diversas:


· Lesión o degeneración cerebral: El olvido se produce porque la persona tiene una lesión cerebral o por alteraciones neurológicas.

· Represión (olvido motivado): La persona olvida porque la información es dolorosa. Sigmund Freud pensaba que la represión de los recuerdos tristes o desagradables es un mecanismo de defensa para combatir la ansiedad.

· Interferencia: Se produce a causa de la competencia entre las experiencias que una persona vive. Distinguimos dos tipos:

- La interferencia proactiva, por la cual la información aprendida dificulta el aprendizaje posterior

- La interferencia retroactiva, se produce cuando un aprendizaje reciente interviene en el recuerdo de la información pasada.

· Falta de procesamiento: La información se puede olvidar porque nunca se procesa por primera vez y los recuerdos se disipan si no se utilizan.

· Contexto inadecuado: La información es difícil de recuperar porque se aprendió en un ambiente diferente. Los recuerdos adquiridos en un estado solo vuelven cuando la persona vuelve a estar en ese estado

MÉTODOS PARA MEJORAR LA MEMORIA
Son sólo siete aunque podrían ser más. La pérdida de memoria es algo que nos preocupa, mucho más a partir de ciertas edades… así que hay que ponerse manos a la obra para averiguar qué podemos hacer para conservar esta capacidad tan importante y tan presente en nuestro día a día. La investigación más reciente puede servirnos de guía en esta importante tarea: 

1.- Usa trucos. En términos más profesionales hablamos de técnicas de memoria. Un estudio realizado por la Universidad de Arizona ha comprobado que la ‘auto-imaginación’ es una forma útil de mejorar el aprendizaje y posterior recuerdo de la información. Se trata de imaginarse a uno mismo en una situación o actuando de una manera particular asociada al significado de aquello que tenemos que aprender. Por ejemplo, si tengo que acordarme de comprar manzanas y leche, sería algo así como imaginarse a uno mismo cogiendo las manzanas del árbol o vertiendo la leche en un vaso.

2. Duerme suficiente. Rebecca M.C. Spencer de la Universidad de Massachusetts publicó en marzo de 2013 una revisión sobre las bases neurofisiológicas por las que el sueño influye en la memoria y la cognición. Según explica, dormir es un proceso importantísimo no sólo en la consolidación de los recuerdos, sino también en la selección de aquellas informaciones que habrán de descartarse y ser olvidadas o en el aprendizaje de habilidades motoras.

3. Practica Brain Training. Una investigación publicada en la revista PLOS One a primeros de 2013 insiste en los beneficios que tiene entrenar tan sólo 15 minutos diarios con un programa de juegos por ordenador. En este trabajo, el grupo de personas que jugó mejoró su rendimiento en test de memoria de trabajo, funciones ejecutivas y de velocidad de procesamiento.

4. Haz ejercicio. Son cada vez más los beneficios para el cerebro asociados al deporte. Según Kirk I. Ericson de la Universidad de Pittsburgh en colaboración con un grupo de investigadores de distintas universidades norteamericanas, el ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior y ello conlleva mejoras en la memoria espacial. Concluye que es una buena forma de revertir la pérdida de volumen asociada a la edad en esta estructura cerebral fundamental para la memoria.

5. Come chocolate. Cuidándose de los excesos, un curioso estudio publicado en febrero de 2013 en el British Journal of Clinical Pharmacology dice que un tipo de componente del cacao, los flavonoles, podrían estar relacionados con un mejor funcionamiento cognitivo, ya que estimulan la perfusión cerebral, favorecen la neurogénesis y promueven cambios en las áreas relacionadas con el aprendizaje y la memoria.

6. Usa la meditación. Este es otro de los campos interesantes en cuanto a beneficios cerebrales se refiere. Mrazek y sus colaboradores de la Universidad de California publicaron en marzo de 2013 en la revista Psychological Science que dos semanas de entrenamiento en meditación mejoraron la capacidad de memoria operativa de un grupo de estudiantes, así como su ejecución en una prueba de comprensión lectora y consiguió reducir la frecuencia de desvíos del pensamiento, es decir, ‘divagaciones’.

7. Relaciónate. Mantener relaciones con amigos y disponer de una red social amplia ha demostrado ser un factor asociado con una mejor memoria, tal como concluyen un equipo de investigadores australianos en una reciente publicación en el Journal of Aging Research. En el estudio, aquellos que mantenían mayor contacto con amigos cercanos en particular y una mayor red social en general, mantuvieron un mejor rendimiento en pruebas de memoria tras un seguimiento de 15 años. Ya tienes las instrucciones para mejorar tu memoria. Ahora depende de ti cómo combinarlas para mantener tu cerebro en forma y rendir al cien por cien.