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La distancia entre el querer y el poder, se acorta con el entrenamiento.

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martes, 28 de marzo de 2017

FUNCIONAMIENTO DE LA MEMORIA, VARIABLES QUE AFECTAN LA RETENCIÓN

La memoria humana, como la memoria de un ordenador, permite que almacenemos la información para utilizarla después. Para hacer esto, sin embargo, el ordenador y nosotros necesitamos dominar tres procesos implicados en la memoria. El primero se llama codificación; es el proceso que utilizamos para transformar la información de modo que pueda ser almacenada. Para un ordenador esto significa transformar los datos en ceros y unos. Para nosotros, significa transformar los datos en algo significativo, como una asociación con un recuerdo existente, una imagen, o un sonido.

El segundo proceso es el almacenaje real, que significa simplemente "guardar" la información. Para que esto suceda, el ordenador debe escribir físicamente el 1 y el 0 en el disco duro. Esto es muy similar en la memoria humana porque significa que debe producirse un cambio fisiológico para que la memoria sea almacenada.

El proceso final se llama la recuperación, que consiste en extraer la memoria del lugar donde está guardada e invertir el proceso de la codificación. Es decir, devolver la información a una forma similar a lo que almacenamos.

La diferencia principal entre los seres humanos y los ordenadores en términos de memoria, tiene que ver con el modo cómo se almacena la información. En su mayor parte, los ordenadores tienen solamente dos tipos; almacenamiento permanente y eliminación permanente. Los seres humanos, por otra parte, somos más complejos porque tenemos tres modos de almacenaje distintos:

1. La memoria sensorial. Hace referencia a la información que recibimos a través de los sentidos. Esta memoria es muy breve, pues dura solamente algunos segundos.

2. Memoria a corto plazo (MCP). Toma el control cuando la información de nuestra memoria sensorial se transfiere a nuestra consciencia; es decir, cuando somos conscientes de ella. Ésta es la información que es actualmente activa, por ejemplo, al leer esta página, hablar con un amigo, o escribir una carta.

La memoria a corto plazo puede durar más tiempo que la memoria sensorial (hasta 30 segundos aproximadamente), pero todavía tiene una capacidad muy limitada. Según la investigación, podemos recordar aproximadamente de 5 a 9 (7 +/- 2) unidades de información en nuestra memoria a corto plazo en un momento dado.

Pero si la MCP dura solamente hasta 30 segundos, ¿cómo logramos terminar algún trabajo? ¿No tendríamos que empezar de nuevo a concentrarnos cada 30 segundos? Esta discusión incitó a los investigadores a buscar una segunda fase de MCP que ahora recibe el nombre de memoria de trabajo. La memoria de trabajo es el proceso que tiene lugar cuando nos centramos en el material de trabajo durante más tiempo del que permitiría la memoria a corto plazo por sí sola.

¿Qué sucede cuando nuestra memoria a corto plazo está llena y entra otra unidad de información? El desplazamiento significa que la nueva información eliminará la antigua información y ocupará su lugar. De repente alguien te dice el código de área para ese número de teléfono y te olvidas casi inmediatamente de los dos últimos dígitos del número. Sin embargo, podemos mejorar nuestra capacidad de memoria a corto plazo, dominando ciertas técnicas y practicando, lo cual nos permite que visualicemos, escuchemos, digamos o incluso veamos la información de manera repetida y con diversos sentidos.

Factores que influyen en la retención y el olvido 
Si alguna vez has pasado veinte minutos buscando las llaves del coche sólo para encontrarlas en tu bolsillo delantero, sabes que los procesos de memoria no son infalibles. Hay varios factores que influyen en la retención u olvido de la nueva información. Aunque no puedes alterar todos estos factores para mejorar la retención, modificar algunos hábitos de estilo de vida pueden mejorar tu memoria. 

Edad 
La mayoría de las personas experimentan una disminución natural de la capacidad de memoria con la edad. Los adultos mayores olvidan detalles más fácilmente y dejan de retener información nueva. Los lapsos menores no significan que tienes demencia, pero pueden ser simplemente una consecuencia de la edad. Si encuentras que tu olvido causa problemas importantes en tu vida diaria, tales como la incapacidad de tomar tus medicamentos o cuidar de ti mismo, consulta a un médico o un neuropsicólogo clínico para una evaluación. 

Interferencia
Tu cerebro codifica la información en forma de recuerdos que debes recuperar cuando los necesitas. Para retener con éxito una información, debes recuperar con precisión un recuerdo específico de todo tu cerebro. La interferencia se refiere a una incapacidad para recordar algo por la competencia de la información. Por ejemplo, si previamente has aprendido francés y luego comenzaste a tomar clases de alemán, el vocabulario alemán puede interferir con tu capacidad de escribir una frase en francés. 

Ensayo 
El número de veces que ensayas la información puede afectar tu capacidad de retenerla con precisión. La exposición a una información una sola vez no puede ser suficiente para recuperarla con mayor precisión en el futuro. Ensayar varias veces en el transcurso de unas pocas horas mejora la retención. La gente a veces utiliza esta técnica para aprender el nombre de un conocido. Repetir el nombre para ti mismo en varias ocasiones y usar la voz alta cuando hablas con la persona mejora la retención. 

Enfermedad mental y física
Una variedad de enfermedades mentales y físicas afectan el olvido. La enfermedad de Alzheimer, demencia de cuerpo de Lewy y demencia vascular son ejemplos de enfermedades que influyen en tu capacidad para retener información. Otras enfermedades pueden causar falta de memoria en edad temprana o media. La depresión, el hipotiroidismo, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Tay-Sachs y otras condiciones médicas pueden disminuir tu capacidad para retener la información. Busca atención médica si comienzas a tener problemas para recordar información. 

Estilo de vida
Tus opciones de estilo de vida influyen en tu capacidad para retener información nueva. Comer mal causa fatiga y lentitud, lo que puede afectar negativamente a tu memoria. Come muchas frutas y verduras para obtener la vitamina B-12, la cual es importante para los procesos de memoria saludables. Experimentar estrés, ansiedad o insomnio también pueden causar olvido. Estos efectos suelen ser temporales, aliviar el estrés y mejorar tus hábitos de sueño hará que los problemas de memoria desaparezcan.

DETERMINANTES DE LA CONDUCTA HUMANA

La conducta es un conjunto de actos de un hombre o un animal, exteriores y visibles para su observador. La conducta de un hombre revela, más que sus palabras, sus verdaderos pensamientos, sus propósitos y sus ideales.

En la siguiente investigación desarrollaremos varios puntos importantes sobre la conducta humana y los factores que la determinan.

Con este trabajo buscamos conocer más sobre uno de los temas más importantes de la psicología, como lo es la conducta o comportamiento de todo ser humano.

Esperamos que nuestro trabajo sea del agrado y provecho de todo lector del mismo, así como lo fue para nosotras.

LA CONDUCTA HUMANA
La mayoría de los psicólogos de hoy convienen en que el objeto propio de las ciencias psicológicas es la conducta humana.

Pero, por “Conducta humana” se entienden muchas cosas, además de poder ser enfocada desde muy diversos puntos de vista.

Conducta humana es la lucha por la vida del recién nacido prematuro.

Artistas, científicos, profesores, políticos, ejercitan la conducta humana cuando aplican sus conocimientos y destrezas a sus tareas correspondientes.

Conducta humana son las fantasías de un niño, los sueños del adolescente, las alucinaciones del alcohólico.

La conducta humana se conoce bien, pero se comprende poco.

Cuando hablamos de conducta, aludimos primeramente, a las actividades claras y evidentes observables por los demás: su caminar, hablar, testicular, su actividad cotidiana… a esta conducta se le denomina conducta evidente por ser externamente observable.

Interpretación científica de la conducta

Para hacernos cargo de cualquier problema humano debemos intentar comprender primero la conducta humana de un modo científico.

¿Que quiere decir esto?

Entender a “nivel científico” la conducta quiere decir que nos es preciso conocer los principios que la rigen.

Estos principios son tres:

Casualidad, motivación y finalidad.

Casualidad: para este principio, toda conducta es causada, obedece a una causa. Ante una situación dada nos comportamos de una manera y no de otra: según este principio debemos buscar la razón de esta unicidad del comportamiento en hechos precedentes y no en el resultado o realización del mismo.

Motivación: toda conducta esta motivada por algo.

Perseguimos siempre una finalidad en el comportamiento, y por ella cobra sentido la conducta del hombre y puede ser interpretada.

Proceso de la conducta humana

Las conductas difieren entre si porque los sujetos:
  • Se encuentran en situaciones distintas.
  • Tienen diferencias individuales,
  • Persiguen fines diferentes.

Es decir, que todo proceso conductual seguirá este derrotero:
un estimulo actuaría sobre el individuo

dando lugar a una conducta

que lleva una realización

¿Qué es la conducta?
Entendemos por conducta el acto realizado como reacción ante el estimulo. Este acto incluye el pensamiento, movimientos físicos, expresión oral y facial, respuestas emocionales.

Realización es el resultado de la conducta, e incluye el cambio en la estimulación, la supervivencia, la evasión…

El producto de la interacción estimulo-persona es la Percepción.

La influencia de las condiciones individuales.

De cada uno sobre el estimulo hace que lo percibamos de manera distinta.

Los fines pueden ser infinitos.

A los modos constantes y generales de interpretar una situación y reaccionar ante ella se denomina actitud.

El estudio de la conducta humana se caracteriza porque sostiene que la conducta:

  • Esta causada y, por lo tanto, para conocerla hay que analizar los hechos que la preceden.
  • Varía con la naturaleza del estímulo y debe hacerse cargo con él y de la situación en que se da;
  • Varía también con la naturaleza de la persona, debe ser analizada para ser comprendida y se debe tratar de saber de sus aptitudes, temperamento, carácter, experiencias anteriores.

Situaciones, diferencias individuales, hábitos, actitudes y fines son los datos fundamentales que se debe analizar científicamente, rigurosamente, para entender la conducta humana.

La psicología tiene por objeto conocer científicamente a los seres humanos, para ello, observa su conducta o comportamiento.

Describe las diferentes formas de la conducta, identifica cada una de estas formas y las distingue de las demás, las explica e interpreta y también aplica todo este saber organizado a los asuntos de la vida práctica.

El hombre se expresa a sí mismo mediante actos de conducta. Si pudiéramos saber qué es lo que hace una persona y cómo lo hace, la conoceríamos bastante bien.

Las formas de la conducta son cuatro: las actitudes corporales, los gestos, la acción y el lenguaje.

La conducta de los seres humanos es una reacción frente a las circunstancias de la vida. Decimos que estas circunstancias constituyen estímulos para nuestras reacciones.

La vida psíquica es activa, porque el hombre reacciona frente a las circunstancias con actitudes corporales, gestos, acciones y lenguaje. En todas estas reacciones hay diversos factores.

El pensar: cuando enunciamos con palabras la solución de un problema.

El imaginar: cuando el sujeto crea con su acción una obra de arte.

El percibir: cuando excita al sujeto a coger el objeto percibido.

El recuerdo

La voluntad

Las afecciones: cuando el sujeto es preso de una emoción violenta, actúa exaltadamente.

La personalidad, animada por el carácter y el temperamento, es el factor global de la conducta.

Al lado de estos factores, hay otros que son o tienden a ser de naturaleza puramente mecánica. Son los reflejos, los instintos y los hábitos.

Los reflejos
Los reflejos constituyen reacciones mecánicas y constantes de músculos y glándulas, frente a estímulos físicos (luz, golpe, contacto,…) químicos (el olor de los alimentos…) y aun psíquicos (una emoción violenta desencadena reacciones instantáneas de las glándulas suprarrenales).

En los reflejos, los estímulos se convierten inmediatamente en reacciones orgánicas. Son ejemplos de reflejos: la reacción de la rótula cuando responde al estimulo físico de un ligero golpe, la reacción de los dedos del pie cuando se estiran al estímulo de un roce en la planta de nuestra extremidad inferior, la reacción de la pupila que se agranda o empequeñece según la cantidad de luz que penetra en ella; la reacción de las glándulas salivares, que segregan automáticamente mayor cantidad de saliva frente al estímulo representado por el olor de viandas sabrosas; la reacción instantánea de las glándulas sudoríparas al estimulo de una emoción de temor o de ira.

Todas estas son reacciones mecánicas: se producen sin la intervención del yo.

La función de los reflejos es la de contribuir a adaptar mecánicamente el organismo a su ambiente.

Los instintos
Los animales son muy ricos en conducta instintiva. Los seres humanos en cambio, ostentan instintos muy pobres. La conducta llamada instintiva se ha debilitado considerablemente en el hombre. Lo que el hombre tiene de común con los animales son las necesidades instintivas, es decir, impulsos a cumplir ciertos actos con los cuales está ligada la conservación de la vida.

Podemos definir los instintos como las reacciones impulsivas destinadas a satisfacer necesidades biológicas fundamentales.

Los instintos fundamentales del hombre son los siguientes:

- Los instintos de conservación: impulsan al hombre a satisfacer su necesidad de alimentarse, de protegerse contra el frió y el calor excesivos, etc.…, lo impulsan a huir automáticamente, ciegamente ante los peligros, a la lucha cuando ella es inevitable para conservar la vida, etc.

- Los instintos de reproducción: impulsan al hombre a perpetuar la especie humana.

- Los instintos gregarios: impulsan al hombre a buscar la sociedad con otros seres humanos.

El impulso instintivo es innato en el hombre, pero la ejecución de la conducta instintiva, destinada a satisfacer necesidades biológicas elementales, depende del ambiente social y de la personalidad del sujeto.

Los hábitos
Una vez que el organismo ha adquirido una habilidad motor (como caminar), ocurre que esa habilidad repte innumerables veces en actos de conducta.

El habito es una reacción adquirida (no innata) y relativamente invariable.

La función del habito es la de disminuir el esfuerzo de la voluntad (al caminar, no nos proponemos deliberadamente adelantar un pie luego el otro), el esfuerzo de la atención (no necesitamos poner atención ni ser conocientes de los movimientos que efectuamos al caminar) y del pensar (tampoco pensamos en lo que vamos haciendo al caminar).

El hábito tiene de común con los reflejos y los instintos que él también tiende a mecanizar la conducta.

Apuntes sobre la conducta

Las bases de la conducta humana son fisiológicas y psicológicas: porque el hombre es un compuesto de cuerpo y alma. El cuerpo constituye el soma y el alma el psique. Por eso decimos que el hombre es una realidad someto-síquica. Las funciones propias del cuerpo las estudia la fisiología y las funciones propias del alma las estudia la psicología. Seria un burdo error materialista el pretender, que la, conducta humana solo depende de los fenómenos fisiológicos. Pues siendo el hombre una realidad someto-síquica la conducta del mismo depende de factores psicológicos y de factores fisiológicos.

La realización misma de la vida de cada sujeto, no la vida biológica simple, sino la vida que realiza como miembro de un grupo social, constituye la expresión de su personalidad, hecho que se conoce con el nombre de conducta.

La conducta es, entonces, la expresión de todas las características personales, es la manera como cada uno realiza su propia cualidad, como se manifiesta lo que es. Todo lo que la personalidad tiene de íntimo, la conducta lo tiene de externo: es la misma personalidad, pero manifiesta; es la manera de ser, mostrada al exterior. Consecuentemente, al considerar la personalidad y la conducta como hechos correlativos (pues cada manera de ser corresponde una manera de manifestarse, o mas claramente, todo ser se manifiesta), la cuestión de cómo investigar la personalidad, como peculiaridad de cada uno de los sujetos, se resuelve al considerar que, siendo la conducta la proyección de la personalidad, el estudio de aquella es el camino para el conocimiento de esta. Así, por ejemplo, el estudio de las manifestaciones de la inteligencia nos permite apreciarla en su cantidad; el conocimiento de las actitudes de los sujetos nos lleva a descubrir sus intereses, etc. El estudio de la personalidad se hace a través del estudio de la conducta.

Claro está que, al hablar de un estudio de la personalidad a través de la conducta, nos referimos al aspecto psicológico de la personalidad, pues aunque ésta está constituida no tan solo por elementos psíquicos, sino también somáticos y funcionales, estos últimos constituyen una realidad concreta que se puede apreciar directamente, como el peso, la estatura, el rigor, las agudezas sensoriales, etc. El estudio de la conducta nos proporciona pues, el conocimiento de algunos rasgos psicológicos de la personalidad.

La motivación de la conducta
En términos generales, tanto los animales como los seres humanos entran en actividades movidas por algún resorte. La vida es un proceso de interacción constante entre el ser y el medio en que vive. Toda conducta está, pues, determinada por dos clases de factores: externos unos, como los estímulos o situaciones externas, e internos otros, como la condición en que se encuentran los órganos y tejidos del ser vivo en un momento dado.

Otros resortes de la conducta humana
Estudiar los resortes de la conducta animal es bastante fácil, y se ha hecho en los laboratorios de psicología con notables resultados. Pero la conducta humana es enormemente mas complicada que la conducta animal. Además de los imperativos fisiológicos, y por sobre ellos, el hombre es también movido por incentivos morales y sociales. Así, por ejemplo, el deseo de obtener la admiración y el respeto de sus conciudadanos, la ambición de conquistar fama y gloria, los sentimientos de honor, de justicia, etc., actúan a menudo como potentes resortes de la acción humana.

Los seres humanos se ven colocados frecuentemente en situaciones muy complejas, en que intervienen muchos de esos resortes de la acción, a veces incompatibles entre si, son situaciones de conflicto.

Factores que intervienen en la conducta humana

Entre los factores que intervienen en la conducta humana, aparecen dos básicos, que son:

Los Factores biológicos
Los factores ambientales y de socialización

Factores Biológicos:
Entre todas las posibilidades genéticas de dos, cada ser humano que nace hace su propia combinación de genes los cuales influyen en el desarrollo biológico y determina en parte la conducta. A ese elemento lo llamamos genotipo.

Sobre esta estructura genética actúan otros factores como son los externos (alimentación, medicinas ingeridas durante el embarazo, estados emocionales durante este periodo, cómo aconteció el parto, etc.). A la unión de estos factores se les denomina fenotipo.

Factores Ambientales y de Socialización:
El medio ambiente es todo lo que nos rodea y todos los elementos ambientales son necesarios para el desarrollo físico e intelectual normal. La socialización se refiere a los modelos de conducta que adoptamos en los grupos, como son: la familia, la escuela, los amigos, etc.

La conducta humana viene dada por reacciones adaptativas a los estímulos ambientales. La psicología estudia la conducta del hombre a partir de la observación de su comportamiento y de sus condiciones.

En la conducta humana existen factores influyentes, como son los factores biológicos y los factores ambientales o de socialización, estos últimos refiriéndose a la influencia de la familia, los amigos y la sociedad en el comportamiento de todo individuo.

DETERMINANTES PSICOLOGICOS

Se realizó un análisis crítico del enfoque genético; donde se explica su posición general, se presentan ejemplos de algunas de sus posiciones y se exponen las consecuencias de la aplicación de sus postulados y las evidencias que muestran el fracaso de su aplicación. Además, se analizan las evidencias que niegan la cientificidad del enfoque en su conjunto. En un segundo momento, se analiza el enfoque ambiental en lo referente a su posición general y las evidencias científicas que apoyan sus postulados. Dentro de este enfoque se le brinda una particular atención a las posiciones de la escuela histórico-cultural de Vigotsky, debido a que aportaron un buen número de conceptos y principios de gran importancia para la comprensión de la psiquis humana. Por último, y sobre la base de los aportes de la escuela histórico-cultural, se propone una perspectiva integradora de la mente humana basada en la interacción dialéctica de los factores biológicos, psicológicos y sociales.

LOS DETERMINANTES EN PSICOLOGÍA. UNA RELACIÓN POLÉMICA.

Desde sus albores como ciencia, la Psicología ha estado signada por un conjunto de problemas que se convierten en temas de debate y que han dado lugar a interpretaciones o posiciones científicas diversas.

Uno de estos problemas lo constituye, sin lugar a dudas, la controversia sobre si lo biológico o lo social es el determinante de la formación de lo psíquico en el ser humano. Esta problemática ha dado lugar a dos enfoques contrapuestos: el genético y el ambiental; que intentan imponer sus criterios sobre la naturaleza de la mente y el comportamiento en los hombres y las mujeres.

El enfoque genético plantea que las capacidades y el comportamiento humano en su conjunto son el resultado de la influencia genética; por lo que sus niveles de desarrollo y manifestaciones concretas estarán determinados por el funcionamiento de los genes y predeterminados desde que el sujeto es concebido en el útero de la madre.

Dentro del enfoque genético ha tenido una gran relevancia, por sus implicaciones negativas, la obra de Francis Galton. Este autor, intentó aplicar los principios de la evolución en el mundo natural al desarrollo de la sociedad y de este modo explicar las “diferencias” entre las personas de las diferentes clases sociales; es decir, que desde su punto de vista, los individuos de las clases altas eran las más aptas para la vida debido a sus cualidades biológicamente superiores.

Sobre esta base, Galton fundó la Eugenesia; la cual pretendía mejorar la “calidad de la raza humana” mediante la aplicación de métodos de carácter biológico y la aplicación de disposiciones que permitieran evitar que “clases o razas inferiores” se mezclaran con la “verdadera raza humana” y disminuyeran sus particularidades o aptitudes teóricamente “superiores”.

Estas consideraciones sirvieron de “base científica e ideológica” al holocausto nazi; el cual, con el propósito de lograr la supremacía de una supuesta “raza superior” (la aria), recluyó en campos de concentración y asesinó a millones de judíos e individuos de otras razas supuestamente “inferiores”.

No obstante a la influencia alcanzada en determinados círculos de la época, la posición de Galton estuvo destinada a fracasar casi desde su nacimiento. Este autor, no pudo demostrar que las personas de las clases altas eran más inteligentes que los individuos de las clases pobres y no logró obtener una correlación positiva entre el desempeño en los test y el nivel de inteligencia general.

Los postulados del enfoque genético se han intentado aplicar en otras ciencias o disciplinas científicas. Por ejemplo, en la Criminología se han usado con el propósito de explicar las causas de la conducta criminal a partir de supuestos genéticos.

Esta perspectiva tiene una larga historia y ha estado en constante cambio y desarrollo. Así, se puede decir que ha evolucionado desde los primeros enfoques que intentaban establecer una relación directa entre las características antropológicas de las personas y los patrones de conducta criminal; hasta los más actuales que intentan relacionar este comportamiento con factores de naturaleza biológica, orgánica, congénitas o heredadas.

En la actualidad, las posiciones con enfoque genético todavía tienen una cierta influencia en el campo disciplinar de la Criminología. Sin embargo, se ignora que el comportamiento criminal no es algo innato, que no nace con el hombre o la mujer; sino que se desarrolla a lo largo de la vida del sujeto y que está relacionado con factores de índole social como: la pobreza, el hambre, la marginación y la explotación.

Los presupuestos de este enfoque, se han empleado también en el área de la reproducción humana. Un ejemplo en este sentido, lo constituye la creación en los Estados de Unidos de un “Banco de Esperma para Genios”.

Este proyecto científico consiste en la recopilación, almacenamiento y posterior utilización del semen de determinados individuos considerados “genios” (según diversos criterios, pero fundamentalmente por su posición social); con el propósito de obtener individuos “superdotados”, gracias al aporte genético de sus “padres”.

Sin embargo, los resultados obtenidos por este programa no han sido satisfactorios: estudios realizados a una buena parte de los niños nacidos por esta vía evidencian que estos infantes no manifiestan pautas de inteligencia, rendimiento, eficiencia en las relaciones sociales, entre otros aspectos; que los diferencien en gran medida de sus coetáneos. Además, algunos de ellos presentan patologías como el retraso mental; afección donde el componente biológico u orgánico tiene una gran influencia.

Hasta el momento se ha hecho referencia al fracaso de algunas de las propuestas del enfoque genético debido a la ausencia de un soporte teórico válido y a la poca efectividad de sus aplicaciones prácticas, sin embargo, existen múltiples evidencias que niegan la cientificidad del enfoque en su conjunto.

En primer lugar, los resultados antropológicos muestran que la morfología del cerebro humano no ha sufrido cambios significativos desde hace unos quinientos mil años; sin embargo, los adelantos científicos y tecnológicos de los que actualmente hace gala la humanidad sólo se han podido materializar luego de varios miles de años de existencia de las personas en el planeta.

Esta situación, sólo puede ser explicada de forma consecuente si se parte de una perspectiva que acepte la influencia de lo genético en la formación de la psiquis humana; pero que coloque, su determinación en las condiciones sociales de vida e interacción de los seres humanos.

De este modo, se puede decir que dichos avances no se pudieron materializar con anterioridad; porque las condiciones socioeconómicas, políticas, religiosas, entre otras, no posibilitaron su creación en épocas precedentes.

En segundo lugar, los niños y las niñas en el momento del nacimiento son extremadamente indefensos y dependientes en comparación con el resto de las especies del mundo animal.

Esta realidad, responde al hecho de que el cerebro humano en su evolución filogenética ha adquirido la peculiaridad de formar órganos funcionales; estructuras que no están constituidas al nacer el bebé y que dependen de la acción de los mecanismos sociales para su formación y óptimo funcionamiento.

Es decir, que sólo a través de la interacción con los individuos que lo rodean y la apropiación de la cultura de los grupos en que está insertado y de la sociedad en su conjunto; este individuo deviene en un ser humano independiente, autodeterminado y con la capacidad responder adecuadamente a las exigencias de la vida y de transformar de forma consciente el medio que lo rodea.

En tercer lugar, las personas que habitan en el Planeta Tierra comparten el 99,9 % de los genes que conforman genoma humano y sólo el 0,1 % es diferente. Esta pequeña variación en el código genético, aunque provoca que seamos diferentes unos de otros, no corrobora que las capacidades y el comportamiento sean el resultado directo de la acción genética ni justifica la supuesta superioridad o inferioridad que se pretende establecer entre las diferentes razas humanas.

Sobre esta base, el autor considera que el enfoque genético parte desde posiciones racistas y reduccionistas; al pretender explicar las diferencias entre los seres humanos en base a sus particularidades genéticas y reducir la complejidad de lo psíquico al funcionamiento de ciertos mecanismos biológicos.

El enfoque ambiental o social considera que la formación de lo psíquico en los seres humanos es el emergente o resultado de los intercambios con el medio, es decir, de la interacción de las personas con el entorno social y cultural en el que viven y se desarrollan.

Las evidencias que apoyan los presupuestos teóricos del enfoque ambiental son múltiples y se manifiestan en todos los ámbitos de la vida humana. Por ejemplo, se puede mencionar el caso expuesto por Leontiev, de una niña de una tribu nativa de Paraguay que se encontrada abandonada y fue recogida por un etnógrafo francés; quien la llevó a vivir a Francia y encargó la educación de la infante a su propia madre. Cuando cumplió los veinte años, esta muchacha no se diferenciaba mucho de las demás jóvenes europeas de la época en cuanto a gustos, nivel de conocimientos y patrones comportamentales en sentido general .

El análisis profundo de esta anécdota; posibilita comprender que las capacidades, actitudes y comportamientos humanos no se transmiten a través de los mecanismos de la herencia, sino que se forman a lo largo del desarrollo ontogenético del individuo y a través de la asimilación de la experiencia histórica y cultural de la humanidad.

Otro ejemplo que respalda las posiciones de este enfoque, lo constituye la educación de las personas con necesidades educativas especiales. En este sentido, se puede decir que la elaboración y aplicación de diversos instrumentos para la enseñanza personalizada de estos sujetos propicia la corrección y/o compensación del defecto y, por tanto, un mejor funcionamiento tanto a nivel individual como social.

Lo planteado con anterioridad; demuestra como la formación de las cualidades psíquicas humanas no responde de forma directa o inmediata al funcionamiento de los mecanismos biológicos, fisiológicos y genéticos, sino que está mediatizada por las condiciones y exigencias que impone la vida en sociedad.

Dentro de este enfoque tienen una gran importancia las posiciones de la escuela histórico-cultural, debido a que sus representantes aportaron un conjunto de concepciones teóricas de vital importancia para la comprensión de la actividad psíquica propiamente humana.

En este sentido, L. S. Vigotsky planteó el principio de la naturaleza histórico-social de la psiquis; el cual plantea que lo psíquico está determinado por el proceso de asimilación de la cultura, o sea, que es un producto sociocultural en el que juegan un papel esencial la interrelación y comunicación del sujeto con las personas que le rodean.

Sobre esta base, dicho autor expuso que “cualquier función en el desarrollo cultural del niño aparece en escena dos veces, en dos planos: primero como algo social, después como algo psicológico, primero entre la gente como una categoría interpsíquica, después dentro del niño como una categoría intrapsíquica .

Esta idea lo llevó al planteamiento de la “zona de desarrollo próximo”, la cual debe ser entendida como la distancia que existe entre las tareas que el niño es capaz realizar de forma independiente (desarrollo actual) y las que puede ejecutar con la ayuda de un adulto o coetáneo más capaz (desarrollo potencial).

Este concepto juega un papel fundamental para el diagnóstico de las capacidades, pues evidencia la necesidad de tomar en consideración no sólo lo que el niño ya conoce o puede realizar de forma independiente, sino también, lo que puede realizar cuando se le brindan diferentes niveles de ayuda.

Otro elemento fundamental de la concepción teórica de Vigotsky, es la noción de Situación Social del Desarrollo (SSD); la cual se define como: “aquella combinación especial de los procesos internos del desarrollo y de las condiciones externas, que es típica en cada etapa y que condiciona la dinámica del desarrollo psíquico durante el correspondiente período evolutivo y las nuevas formaciones psicológicas, cualitativamente peculiares, que surgen hacia el final de dicho período .”

En este concepto se plantea la unidad indisoluble que existe entre la posición externa del individuo, es decir entre las condiciones histórico-culturales en que se desenvuelve, los requerimientos que el medio social le plantea y sus relaciones sociales; y la posición interna, la cual se refiere a la actitud que asume dicho sujeto en relación a su situación objetiva actual y la que proyecta alcanzar de acuerdo a sus experiencias, necesidades, aspiraciones y posibilidades.

En estrecha relación con esta concepción, Vigotsky formuló la categoría “vivencia” que debe ser entendida como la relación afectiva existente entre un individuo y los diferentes aspectos de la realidad que lo rodea; vínculo afectivo que es “personal” y constituye una unidad entre el entorno y sus características psicológicas y personológicas.

Estas dos nociones tienen una gran importancia para la comprensión adecuada de la mente humana pues, dicho autor, no plantea la existencia de una determinación social de la conducta de forma lineal o inmediata sino mediatizada por las características internas del individuo en cuestión; lo que evidencia la necesidad de considerar también a lo psicológico como un determinante del comportamiento en los hombres y las mujeres.

Vigotsky también enunció, el principio de interrelación dialéctica entre lo biológico, lo social y lo psicológico. Según sus ideas, la actividad psíquica humana es el resultado de la interacción e integración de la maduración biológica y el desarrollo social.

En este sentido, se puede decir que los niños y niñas en el momento del nacimiento poseen un cerebro con determinadas características anatómicas y fisiológicas que los separan del resto del mundo animal; pero es necesaria la interacción y comunicación con las demás personas para que desarrollen, a través del aprendizaje, las capacidades propiamente humanas.

Durante el proceso de interrelación dialéctica entre lo biológico y lo social; se produce la transformación relativa del peso de cada uno, lo que origina la aparición de lo psicológico como una nueva realidad que surge. Lo psicológico se desarrolla durante todo el desarrollo ontegenético del sujeto hasta su propia autodeterminación, lo que expresa su carácter activo y transformador de la realidad.

A partir de lo planteado con anterioridad, el autor del presente artículo considera que lo biológico es una condición indispensable para el desarrollo de la psiquis pues si el cerebro y el sistema nervioso central en su conjunto no tuvieran determinadas particularidades fisiológicas y orgánicas no sería posible, sin lugar a dudas, cualquier forma de actividad consciente en los seres humanos.

Lo social es el germen fundamental de la actividad psíquica y su influencia sobre la conducta no se produce de forma inmediata sino “refractada” por las características internas del individuo en cuestión.

Por su parte, lo psicológico juega un papel fundamental en la determinación de la conducta humana al mediatizar el efecto de las condiciones biológicas y sociales e impedir su actuación directa o mecánica. Además, lo psicológico posee sus propias leyes, exclusivamente psicológicas, que no se reducen al funcionamiento de determinados mecanismos genéticos y a la acción del medio social en que el sujeto se desenvuelve.

En conclusión, se puede decir que la conducta humana es el resultado de la interacción sistémica de factores biológicos, psicológicos y sociales. Por esta razón, resulta conveniente evitar posiciones extremas y analizar para cada persona, en cada momento de su desarrollo ontogenético; cuál es el aporte de cada uno de ellos y, a partir de este conocimiento, elaborar las estrategias que faciliten el logro de una mejor calidad de vida de los sujetos estudiados.